31 de octubre de 2012

LA REGLA 7-38-55

La regla denominada “7-38-55” se basa en dos estudios de 1967: el primero, publicado por Mehrabian y Wiener, y el segundo, publicado por Mehrabian y Ferris....



En el primero se compara la importancia relativa del sentido de la palabra frente al tono de la voz, y el segundo entre el tono de voz y la expresión facial. Mehrabian luego combinó los resultados de ambos estudios obteniendo la ratio “7-38-55”  con que se conoce su “regla”, también conocida como la regla “de las tres V” (en alusión a los tres canales comunicativos verbal, vocal, visual).

Expresada en forma sencilla esta regla sostiene que en un intercambio verbal de naturaleza emocional o actitudinal, cuando existe incongruencia o disonancia cognitiva, las palabras, sólo cuentan en un 7% a los fines comunicativos, en tanto que las cualidades vocales (entonación, intensidad, velocidad) lo hacen en un 38% y el lenguaje corporal ocupa el restante 55%.
 

Esto es, más allá de lo que se diga, si el mensaje transmitido a través de los canales vocales y visuales no concuerda con el emitido a través del canal verbal, tendemos a priorizar lo percibido por los canales no verbales. Por ejemplo, si en una interacción social una persona afirma: “No tengo ningún problema contigo” pero al propio tiempo se expresa de forma cortante, evita el contacto visual, presenta un lenguaje corporal cerrado o evidencia otros signos incongruentes con sus palabras, tenderemos a restar importancia a lo verbal para atenernos al mensaje transmitido por los restantes dos medios.

LIMITES DE ESTA REGLA
Mehrabian enfatizó que esta “regla” era particularmente aplicable a la comunicación de sentimientos y actitudes, así como que sus términos no implicaban que la mayor parte del mensaje se transmitiera por vía no verbal, sino que su ámbito de aplicación propio era aquel en el que se verificaran hipótesis de incongruencia.  

Así, por ejemplo, durante una conferencia o presentación pública, independientemente del contenido o mensaje emitido, lo relevante para que el auditorio brinde credibilidad al orador será la concordancia entre el mensaje y su manifestación vocal y visual (entendiendo por tales la totalidad de las cualidades de la expresión vocal y el conjunto general del lenguaje corporal)

CONGRUENCIA E INCONGRUENCIA.
La comunicación “perfecta” es aquella en la que palabras, tono y gestos van al unísono. Comunican el mismo mensaje y se complementan. Se transmite una imagen honesta y genuina, se habla en serio. Los gestos genuinos preceden a las palabras en una fracción de segundo.
Ahora bien, el problema es que la comunicación incongruente no sólo aparece cuando se miente, o cuando se intenta engañar u ocultar algo.
Las señales del lenguaje corporal pueden perder su sincronía por varios motivos. El más habitual es la timidez o la vergüenza. La timidez genera torpeza física. Cuanto más observados y analizados nos sentimos, más torpe se vuelve el lenguaje corporal.

¿Qué sucede entonces? Pues que ante la disonancia cognitiva experimentada por la recepción de señales incongruentes, los interlocutores (o la audiencia) optarán por la señal más fiable: en otros términos, se guiarán por el lenguaje corporal como el comunicador más honesto.

10 comentarios:

  1. eSpitoso3/11/12

    No entioendo muy bien lo que dices porqeu si no importan tanto las palabras entonces qué debemos hacer cuando nos hablan las pessonas... no escucharles?.

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  2. Hola imoD, hasta un niño tonto, sin leer a Mehrabian, había llegado a sus mismas conclusiones. La importancia de los elementos no verbales sobre los verbales aumenta si existen incongruencias entre ellos: si las palabras y el cuerpo están en descuerdo, uno tiende a creer al cuerpo.
    http://senseiconsultores.com/2010/04/29/la-media-verdad-del-55-38-7/

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  3. Anónimo5/11/12

    Un niño sí pero tú no... sabelotodo de las narices que a todo tienes que decir algo!!

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  4. No es necesario insultar ni faltar el respeto a nadie. Di mi opinión y tú si tienes alguna ofrecela como yo hice. ¡¡Repito, si tienes alguna!!

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  5. Tufistes5/11/12

    Muchas gracias Domi, espero tengas fuerza y voluntad cada día para seguir llevando tan bien este interesante espacio en la web. Un saludo desde Venezuela!

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  6. Hola imoD, la Regla de Mehrabian se aplica a la comunicación de emociones, no de ideas. Es lo que te falta por aclarar para evitar malos entendidos entre tu parroquia

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  7. Estefania19818/11/12

    Tienes razón Alacranero xk se debe tener muy presente que esta Regla de Mehrabian o Regla del 7-38-55 fue derivada a partir de experimentos realizados cuando el sujeto está hablando acerca de sus propias emociones y sentimientos. X lo tatno, estos datos no pueden extrapolarse a toda situación de comunicación.

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  8. Hola imoD, el contenido de una presentación es lo más importante y constituye su razón de ser, pero la manera como se exponga causará un profundo efecto sobre la forma como lo recibirá la audiencia. La mayoría nos olvidamos del contenido de una charla que presenciamos años atrás, pero recordamos por largo tiempo al conferenciante.
    Por lo tanto, debemos prestar atención a armonizar sinfónicamente nuestros mensajes verbales, paraverbales y corporales. Recuerda que hasta un niño es capaz de detectar inconsistencias entre ellos.

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  9. Spitoso9/11/12

    Hola a todos.
    Quería dejar mi aporte diciendo que nuestra experiencia demuestra claramente que esto no es así, y que las palabras son un vehículo fundamental en la transmisión de conceptos, argumentos lógicos y descripciones, como el propio Mehrabian ha matizado en varias ocasiones.
    El caso de la falsa generalidad de la regla del 55-38-7 es un buen ejemplo de los riesgos que se corren al repetir información que nos llega sin contrastar no sólo su veracidad, sino también el contexto en que debe aplicarse cualquier conclusión. Si no lo hacemos así, probablemente divulguemos medias verdades que son a veces tan peligrosas como las mentiras.
    Un saludo,

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  10. imoD, lo que resulta fascinante es que Mehrabian nunca lo dijo de esta manera. Ni eso ni nada por el estilo. Si lees su trabajo está claro que no lo dijo. Incluso afirma categóricamente que no lo dijo y que la llamada regla 7-38-55 o "regla Mehrabian" no son conclusiones válidas a partir de su trabajo.

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imoD