29 de julio de 2011

El truco de descomponer para analizar y pensar

Tuve el placer de escuchar la disquisición de un “gurú iluminado”.Se trata de uno de esos que tanto se llevan esta década, o mejor dicho milenio. No pude grabar todo su monólogo porque hubiera sido el acicate que le faltaba para haber continuado hasta el amanecer,… o más.

Sólo quiero añadir que las terrazas de verano son el lugar perfecto donde esta tropa, raza, calaña o… llámesele “X” se encuentran acechando a sus víctimas con la postilla final a cada uno de sus soliloquios… “¿un gintonic más, no?”.

Me pregunto, ¿esta gente no tiene casa?. Ahora sé que la respuesta es: ¡¡sí¡¡. Pero prefieren los que se quedan en ella que salgan, se expandan y si quieren que no vuelvan. No me extrañaría que al que cito a continuación su familia se haya mudado y no le haya dicho a donde se fueron.

Su disquisición la he titulado “El truco de descomponer para analizar y pensar” y se inicia con una serie de pensamientos profundos y novedosos del estilo: si analizamos o pensamos sobre un problema, descomponemos ese “algo” que antes era un entero, en partes. Sobre esta idea estuvo aproximadamente hablando 1 hora y media sin aportar nada nuevo salvo los 3 o 4 gintonics que se bebió en ese tiempo, al margen de los que ya llevaba encima.
Pienso que era mucha carga para ese buen hombre y poca espalda para soportarla.

Imagino que lo que quiso decir más o menos es que:

CUANDO PENSAMOS, tenemos un propósito dentro de un punto de vista o un marco de referencia basado en suposiciones o elementos que se dan por hecho aunque no sean ciertos, que a su vez llevan a implicaciones y consecuencias si aceptamos como cierto ese pensamiento.
A todo esto hay que añadir que usamos datos, hechos y experiencias para hacer inferencias y emitir juicios basados en conceptos y teorías de elaboración propia o prestada.

Si hacemos esto porque los problemas definidos como tales son algo muy grande que si se desmenuza en una o más de sus partes parecen más manejables, o al menos, albergamos la esperanza de que tendremos más posibilidades de controlar la situación si se pone difícil.
Digo parecen porque el éxito depende de nuestra habilidad para identificar los componentes y de los mismos aquel que podemos manejar con soltura y que a su vez influya en el resultado que buscamos.

¡¡Vamos!!. Casi como preparar un gintonic o arreglar una lavadora, ¿o no?.