21 de marzo de 2013

LOS BUEYES ESTÁN CANSADOS… 3

No quería dejar pasar la ocasión de compartir con vosotros una relectura que estuve haciendo este lluvioso puente…

Es una fábula de ratones y humanos en el ciclo de la vida que tiene mucha relación con la secuencia de entradas que estoy subiendo a mi blog (ya utilicé a los “monos” en otra ocasión y parece que a los lectores les pareció bien).

Fue el mayor éxito editorial de Spencer Johnson que poco después fue imitado por todos los gurús que tenían que decir algo interesante y no sabían cómo; “¿Quién se ha llevado mi queso?”. Aunque se trate de un tema muy trillado y sobre el que se han escrito centenares de libros, nadie puede negar la originalidad del enfoque; de ahí que vendiera decenas de millones de libros en todo el mundo dándonos a conocer en esta brevísima narración la vida de sus cuatro protagonistas encerrados en un laberinto: dos ratones y dos hombres.

 

Ratones

Los cuatro comparten un mismo objetivo: encontrar el queso desaparecido. Un día se ponen en camino para hallarlo y dan con una fábrica repleta de queso. A diferencia de los ratones, que buscarán más fábricas de queso, los humanos fijan su residencia en este lugar y construyen una casa. Cuando se agota el queso de la fábrica, siguen esperando que alguien venga para reponer el queso, pero esto nunca sucede.

Mientras los humanos se aferran a la idea esperanzadora de que todo volverá a ser como antes, mientras que los ratones ya han encontrado la fábrica de queso más grande que jamás se haya conocido.

Uno de los ratones racionaliza esta aventura de supervivencia y superación y repasa las “leyes del queso” que muestro a continuación porque adquieren aún más sentido en el actual escenario de crisis:

1. El cambio es un hecho (el queso se mueve constantemente).

2. Prevé el cambio (permanece alerta a los movimientos del queso).

3. Controla el cambio (huele el queso a menudo para saber cuándo empieza a enmohecerse).

4. Adáptate rápidamente al cambio (olvida lo “viejo” para encontrar lo “nuevo”).

5. ¡Cambia! (muévete cuando se mueva el queso).

6. ¡Disfruta del cambio! (saborea la aventura y disfruta del nuevo queso).

7. Prepárate para cambiar rápidamente y disfrutar otra vez (el queso se mueve constantemente).

Releyendo este libro me doy cuenta de que igual que a los humanos de la fábula de los ratones, nos estamos aferrando a nuestro sistema como si fuera inagotable y ahora llegamos tarde a la búsqueda de un sistema nuevo. En lugar de analizar en exceso y complicar las cosas, deberíamos seguir el ejemplo de los ratones, que cuando se movió el queso también cambiaron de sitio.