9 de septiembre de 2014

El egoísmo mueve la economía

El egoísmo mueve la economía y el mundo pero lamentablemente muchas empresas y directivos no se han dado cuenta.

No entienden por qué sus empresas, y lo que es peor, los productos/servicios que ofrecen tienen una acogida tan pobre por parte del mercado. La respuesta a estos es muy sencilla, necesitan comprender que el egoísmo mueve la economía.

Sin darse cuenta se han perdido en el maremágnum de las grandes cifras y no se han percatado de que todas sus acciones tendrían que ir dirigidas a satisfacer el egoísmo más despiadado y cruel que existe, el de un cliente.

Esta rara especie puede permanecer aletargada e impasible a todas las actividades y acciones que emprendas, y salir de su madriguera sólo por las ofertas, promociones, vales y descuentos que realices.

No hay un ser más egoísta que un cliente. Sólo piensa en él, nunca te ha querido ni te querrá, acéptalo y sigue con tu vida.


El egoísmo mueve la economía

Mientras tú estabas absorto en el diseño y planificación del lanzamiento de tu nuevo producto, él se pasaba las tardes enteras mirando las ofertas de tu competencia. No sabes porqué tontea con otros cuando ya pensabas que te era fiel…

La respuesta es muy sencilla, no te quiere por lo que haces sino por lo que obtiene cuando adquiere tus productos/servicios; y ese egoísmo es el que mueve la economía de tu empresa, y la de tu competencia…

No busca un matrimonio, ni tan siquiera una relación estable porque la única fidelidad que conoce es a sí mismo, y en el momento en el que sus valores y filosofía no coincidan con los tuyos, se irá, y ni tan siquiera te dirá adiós.

Si quieres mantener encendida la llama de la pasión, tienes que buscar la manera de olvidarte de ti. Necesitas escuchar y comprenderles perfectamente para descubrir qué intereses egoístas les mueven hacia ti. De esta manera les demostrarás todo tu amor y ellos a ti el suyo; así funcionará perfectamente la relación de amor y egoísmo puro que debe existir entre un cliente y su proveedor.

Todo lo que no vaya en este sentido, caerá en saco roto, y el día que no lo hagas, está llama se apagará y buscará otra empresa que sí le tenga en cuenta de verdad, y que comprenda que el egoísmo mueve la economía; al menos la suya.